Cómo convencer a su jefe para que le deje trabajar desde casa

Cómo convencer a su jefe para que le deje trabajar desde casa

Resumen ejecutivo

Si viajas a una oficina todos los días pero te gustaría trabajar desde casa de forma regular, ¿cómo puedes convencer a tu jefe de que te deje hacerlo? Aquí hay algunas maneras de exponer su caso. Imagina cómo escuchará tu jefe tu propuesta. Antes de abordar el tema, considere a qué le temerá a su gerente, y luego piense en maneras de evitar esas preocupaciones. Sé flexible. Cita evidencia empírica. Un creciente número de investigaciones sugiere que trabajar desde casa aumenta la productividad, la eficiencia y el compromiso. Es un argumento convincente. Esté dispuesto a experimentar. Sugiere un período de prueba de tres o seis meses. Un piloto es una forma de bajo riesgo de ver que este tipo de arreglo es factible. Si su solicitud es denegada, sea constructiva. Hable con Recursos Humanos sobre la implementación de una nueva política de lugar de trabajo o forme un pequeño grupo de colegas para investigar cómo otras organizaciones manejan con éxito a los trabajadores remotos.

Cómo los bancos pueden competir contra un ejército de startups de Fintech

Cómo los bancos pueden competir contra un ejército de startups de Fintech

Resumen ejecutivo

La banca para las pequeñas y medianas empresas (PYME) no se ha visto afectada sorprendentemente por el aumento de Internet. Las pequeñas empresas están empezando a exigir servicios bancarios que tienen experiencias atractivas de usuarios web y móviles, a la par de las tecnologías que utilizan en sus vidas personales. Los nuevos participantes digitales han descubierto la oportunidad de mercado creada por estas dinámicas, y el resultado es una explosión en los préstamos en línea a pymes de startups fintech. Hay cuatro estrategias amplias que los bancos tradicionales podrían seguir para competir o colaborar con los jugadores emergentes en línea, y en algunos casos las hacen simultáneamente. La elección de la estrategia depende de la cantidad de inversión de tiempo y dinero que el banco esté dispuesto a hacer para entrar en el nuevo mercado, y del nivel de integración que el banco desee entre las nuevas actividades digitales y sus operaciones tradicionales. Dos de las cuatro opciones son estrategias de baja integración en las que los bancos contratan nuevas actividades digitales en acuerdos de plena competencia o realizan inversiones corporativas a largo plazo en empresas emergentes separadas. En el otro extremo del espectro, los bancos eligen estrategias de mayor integración, como la inversión en acuerdos de asociación, en los que las nuevas tecnologías se integran en el sistema de solicitud de préstamos y toma de decisiones del banco, a veces en forma de un acuerdo de «etiqueta blanca».

Competitividad digital de 60 países

Competitividad digital de 60 países, indexada

Resumen ejecutivo

La tecnología digital está remodelando la vida y las empresas en todo el mundo, pero el ritmo de cambio varía ampliamente de un país a otro. El Digital Evolution Index, un proyecto conjunto entre The Fletcher School de Tufts University y Mastercard, traza el surgimiento de un «planeta digital». En otras palabras, mapea cómo las interacciones físicas —en las comunicaciones, los intercambios sociales y políticos, el comercio, los medios de comunicación y el entretenimiento— están siendo desplazadas por otras mediadas digitalmente, y señala dónde está ocurriendo esta transición más rápidamente. El impulso está aumentando en lugares como China, Malasia, Bolivia, Kenia y Rusia, a pesar de que esos países pueden no estar tan avanzados digitalmente como los destacados Nueva Zelanda, el Reino Unido, los Emiratos Árabes Unidos y Singapur. Mientras que la digitalización está avanzada en lugares como Noruega, Suecia, Suiza, Dinamarca y Finlandia, el impulso allí se ha ralentizado y se está ralentizando también en Estados Unidos, Alemania y Japón. Los países con un largo camino por delante en su desarrollo digital son Sudáfrica, Egipto y Pakistán. Todos los países y las multinacionales deben ser sensibles al mapa del impulso digital para que puedan adaptar sus estrategias en consecuencia.